domingo, 23 de enero de 2011

Justificación

El vocablo justificar es un término judicial que significa absolver, declarar justo, o proporcionar sentencia favorable. La palabra se toma de las relaciones jurídicas, de lo que se considera justo. En efecto, el culpable comparece ante Dios, el Juez justo, acusado de condenación; sin embargo, en vez de condenación recibe la absolución.

La naturaleza de la justificación según la Biblia: Absolución divina

El vocablo justificación o justicia significa un estado de aceptación al cual uno entra por la fe. Esta aceptación es un don gratuito de Dios, disponible por la fe en Cristo (Rom 1:17; 3:21-22). Es un estado de aceptación sobre el cual descansa el creyente (Rom 5:2).Sin tener en consideración su pasado pecaminoso e imperfección presente, tiene una posición completa y segura con relación a Dios. Justificado es el veredicto de Dios y nadie puede contradecirlo o negarlo (Rom 8:34). La justificación es un acto de la gracia libre de Dios, por medio de la cual perdona todos nuestros pecados y nos acepta en calidad de justos ante su presencia, sólo en virtud de la justicia de Cristo imputada o atribuida a nosotros y recibida por fe solamente. La justificación es primordialmente un cambio de posición de parte del pecador; antes condenado, ahora absuelto; antes bajo la condenación divina, está ahora sujeto al encomio o alabanza divina.

La justificación abarca mucho más que el perdón del pecado y la eliminación de la condena; en el acto de la justificación, Dios coloca al hombre pecador en la posición de hombre justo. En algunos países el gobernador de un estado puede conmutar la pena de un criminal, pero no puede devolverle a la posición de uno que jamás ha quebrantado las leyes. Pero Dios puede hacer ambas cosas. Borra el pasado, es decir, los pecados y ofensas, y luego trata a la persona como si nunca hubiera cometido pecado en su vida. El criminal perdonado no es considerado o descrito como persona justa y buena; pero cuando Dios justifica al pecador, lo declara justificado, es decir, justo a su vista. Ningún juez podría justificar con justicia a un criminal, es decir, declararlo justo y bueno.

De manera entonces que la justificación es en primer lugar una resta: la cancelación de la deuda del pecado, y en segundo lugar una suma: la imputación o atribución de la justicia de Cristo.
La necesidad de la justificación: la condenación del hombre

Pablo afirma que todos los hombres necesitan la justicia de Dios, puesto que la humanidad toda ha pecado. Los gentiles están bajo condenación. Los pasos que condujeron a la caída son evidentes: una vez conocieron a Dios – Rom 1:19-20, pero al no adorarle y servirle, sus mentes se oscurecieron – Rom 1:21-22. La ceguera espiritual condujo a la idolatría – v. 23, y la idolatría llevó a la corrupción moral – vv. 24-31. No tienen excusa, porque poseen la revelación en la naturaleza y una conciencia que aprueba o desaprueba sus acciones. También los judíos lo están por cuando por la ley no pueden ser justificados (Gal 3:11). ¿Qué es esta justicia que el hombre necesita tanto? El vocablo mismo significa el estado o condición de justo. A veces la palabra describe el carácter de Dios, en el sentido de que está libre de imperfecciones e injusticias. Aplicado al hombre, significa el estado de justo ante Dios. El vocablo justo equivale a recto o derecho, es decir, conforma a una norma o patrón. De lo que antecede se deduce que un hombre justo, recto, es aquél cuya conducta está en armonía con la ley de Dios. Pero ¿qué ocurre si descubre que en vez de justo o recto es perverso, es decir, se ha desviado del camino y no puede enderezarse? Luego, entonces necesita la justificación, la cual es obra de Dios.
La causa primera de la justificación: la gracia

La gracia es el trato de Dios con el pecador absolutamente aparte de la cuestión de méritos. «La gracia no equivale a tratar a una persona según lo merece, o mejor de lo que merece», nos dice el doctor Lewis Sperry Chafer, «equivale al trato misericordioso sin la más mínima referencia a sus merecimientos. La gracia es amor infinito que se expresa por medio de bondad infinita». La gracia de Dios hacia los pecadores se ve en el hecho de que Él mismo, por medio de la expiación de Cristo pagó toda la pena por el pecado, por lo cual puede perdonar con justicia el pecado sin tener en consideración el mérito o demérito del pecador. El pecador no es perdonado porque Dios sea misericordioso para excusar sus pecados, sino porque hay redención mediante la sangre de Cristo (Rom 3:24; Ef 1:7). La gracia de Dios se revela al proporcionar una expiación por la cual puede al mismo tiempo justificar a los impíos, y al mismo tiempo reivindicar su ley santa e inmutable.
La causa próxima de la justificación: la justicia de Cristo

¿De qué manera puede Dios tratar al pecador como una persona justa? Respuesta: Dios le ofrece la justicia.

Pero ¿es justo dar el título de bueno y justo a uno que no se lo ha ganado? Respuesta: El Señor Jesucristo lo ha ganado para el pecador, y en representación de él, a quien declara justo por la redención que es en Cristo Jesús. Vemos en el artículo sobre la expiación que redención significa liberación completa mediante un precio pagado: es un efecto de la expiación y causa, a su vez, de la justificación.

Cristo obtuvo esta justicia para nosotros por medio de su muerte expiatoria . Los cuatro efectos de la expiación son: sustitución, redención, propiciación y reconciliación, que a su vez son causa de la justificación. El acto por el cual Dios nos acredita esta justicia se denomina imputación o atribución. Imputación es cargar sobre una persona las consecuencias del acto de otra; por ejemplo, las consecuencias del pecado de Adán son cargadas a sus descendientes. Las consecuencias del pecado del hombre fueron imputadas a Cristo, y las consecuencias de la obediencia de Cristo son cargadas o acreditadas en este caso, al creyente. Él «ha sido hecho por Dios sabiduría y justificación» 1 Cor. 1:30 Puede surgir la siguiente pregunta: La justificación que salva es algo externo que concierne a la posición del pecador, pero ¿no se produce un cambio de condición? La justicia es imputada, pero ¿es también impartida? En la justificación, Cristo es por nosotros, pero ¿está también en nosotros? En otras palabras, parecería que la imputación fuera un agravio para la ley, si esa imputación no llevara en sí la promesa de una vida futura de justicia de parte del creyente. La respuesta es que la fe justificadora es el acto inicial de la vida cristiana, y este acto inicial, cuando la fe es viva, es seguido de un cambio interno y espiritual denominado regeneración.
El medio de la justificación: la fe

¿De qué manera es aceptado el don de la justicia? Por la fe de Cristo. La fe es la mano, hablando metafóricamente, que toma o recibe lo que Dios ofrece. Esto queda más claro en los siguientes pasajes: Rom 4:11; 9:30; Fil 3:9. En virtud de cierto medio, los méritos de Cristo le son comunicados al pecador, y éste recibe la salvación. Este medio es la fe, el principio de que se vale la gracia de Dios para devolvernos la imagen y favor divinos. Esta fe es despertada en el hombre por la influencia del Espíritu Santo , generalmente con relación a la Palabra. Los cristianos de diferentes denominaciones tienen distintas visiones sobre el rol que cumple la justificación en la salvación. Para algunos ser justo garantiza a priori la vida eterna, mientras que para otros sería un regalo inmerecido de parte de Dios.

Jesús y la Ley

Es un error fundamental suponer que Jesús meramente reforzó la necesidad de observar todas las leyes dadas a Israel por medio de Moisés. Es, sin embargo, cierto que El específicamente negó que iba a DESTRUIR la ley o los profetas (Mat. 5:17,18). ¿Cómo entonces pudo Jesús haber alterado la ley aunque sin destruirla? La respuesta es hallada en su declaración significativa de que “no vino a destruir la ley, sino para CUMPLIRLA”. ¿Que se da a entender por “cumplir la ley”?
            ¿Acaso “cumplir la ley” simplemente significa cumplirlo como lo requirió Moisés? Si Jesús demanda que cumplamos los preceptos de la ley como le fue dada a Moisés, entonces claramente la circuncisión en la carne es aún un mandato vigente. Debemos recordar que la circuncisión en la carne fue una señal del pacto hecho con Abraham y una marca del verdadero Israelita obediente (tal como el Sábado también identificó a un fiel Israelita).
            La ley había dicho muy claramente: “Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y de a luz un varón, será inmunda por siete días...y al octavo día se circuncidará al niño” (Lev. 12:2,3). Notar también el mandamiento que aseguró que “pero ningún incircunciso comerá de ella (la Pascua). La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros” (Éxo. 12:48,49).
            En Éxo. 4.24-26 Dios amenazó de muerte a Moisés si no veía que sus hijos fueran circuncidados. Este fue uno de los mandamientos más fundamentales para Israel. ¿Pero fue esa su ley eterna, en ESA forma, para cada ser humano?
            Ninguno de nosotros siente la obligación de llevar adelante esta parte de la ley de Dios, aunque no podemos encontrar en la enseñanza registrada de Jesús mientras estaba en la tierra de que él eliminaría con el requerimiento de la circuncisión física. No prestamos la más mínima atención al octavo día de la vida de un infante como el día en que debería ser circuncidado de acuerdo a la ley de Dios. Hemos entonces destruido esa ley? En un sentido, si. Pero en un sentido diferente, no. Entendemos de la enseñanza de Pablo (aunque no de la enseñanza de Jesús cuando estaba en la tierra) que la circuncisión es ahora “en el corazón” porque “es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra” (Rom. 2:28,29).
            Hay seguramente una vasta diferencia entre la circuncisión en la carne y la circuncisión en el espíritu. Sin embargo el Nuevo Testamento ve espiritual la circuncisión interior como la respuesta apropiada al mandamiento de que debemos ser circuncidados. La ley ha sido espiritualizada y así cumplida. No ha sido destruida. Ciertamente ha tomado una forma diferente bajo la dispensación Cristiana.
            Jesús se embarcó justo en semejante espiritualización de los diez mandamientos Y OTRAS LEYES (tratándolos igual a todos ellos) cuando en el Sermón del Monte él anunció, “oísteis que fue dicho a los antiguos: no matarás”, PERO YO OS DIGO...” (Mat. 5:21,22). “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio, pero YO OS DIGO...” (Mat. 5:27,28). “Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres, pero al principio no era así. Y yo os digo...” (Mat. 19:8,9).
            Por medio de “cumplir” la ley Jesús lo está alterando---en realidad lo está cambiando---pero no destruyendo. El de hecho extrae la intención real de la ley, haciéndolo más radical, en algunos casos (divorcio) abrogando la ley de Moisés, estableciendo que sólo era provisional. Este es un hecho importante: La enseñanza de Jesús realmente convierte la ley del divorcio de Moisés nulo e inválido. El nos lleva atrás a una primera ley del matrimonio dada por Dios en Gén (2:24).
            Jesús trajo a la ley a su destino final, el propósito final para la cual fue originalmente promulgada. En cada caso debemos ver qué supone esto. Por ejemplo, ¿qué de la ley de las carnes limpias e impuras? Dice algo Jesús sobre el significado de esa ley para los Cristianos? En carácter con otros de sus dichos, Jesús va al corazón del problema de lo impuro: “Todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, porque no entra a su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina” (Mat. 7:18). Luego Marcos comenta: “Eso decía, haciendo limpio todos los alimentos”. (Mar. 7:19).
            Parece que en el tiempo que Jesús habló de la contaminación su audiencia no entendió la forma radical en que él estaba alterando los efectos prácticos de la ley. Pedro continuó observando las leyes de los alimentos y protestó de que él nunca había comido nada “común” (koinos) o “impuro” (akathartos) (Hechos 10:14). Pero después, cuando Marcos escribió su evangelio, la lección fue aprendida: La ley de los alimentos limpios e impuros no estaba más en vigencia. Su propósito original ha sido enseñar a la gente a ser perspicaces en materia de lo que es bueno y malo.

LA LEY
EL SÁBADO Y EL CRISTIANISMO
DEL NUEVO TESTAMENTO

Sir Anthony Buzzard, Bt.,
M.A. (Oxon), M.A.Th

Secta

"organización de componente religioso, de estructura piramidal, de contenidos dogmáticos; exclusivista y excluyente a todo lo que no proceda de si misma; fundamentalista en la defensa de las interpretaciones y contenidos que desde la cúpula se imparten, y en la que el individuo, el adepto, se instruye para una obediencia exenta de análisis, y se obliga a renunciar a profundizaciones y objeciones interpretativos y de exégesis, supeditándolo a cuanto desde arriba le digan que debe creer, aceptar y defender. Además de ello, la secta está siempre relacionada con el liderazgo de un personaje carismático, guru, santón ó profeta, incuestionable dado el reconocimiento de un nivel sobrenatural en cuanto a su vida, o sus enseñanzas y revelaciones. Es típico que en la realidad  el personaje en cuestión, este vivo o muerto, pero mantenido por los herederos espirituales y económicos de la secta, ha sido alguien cuya vida no corresponde con los principios éticos ni religiosos que popularmente reclama y proclama. Y que en el fondo de todo está la pervivencia económica, ideológica y de poder de un grupo reducido que maneja los hilos, donde la disidencia se paga con la expulsión, cuando no con la persecución". 


Cualquier parecido con la Realidad es mera coincidencia

¿DEBEMOS JUZGAR?


¿DEBEMOS JUZGAR?

Hace un tiempo el misionero presbiteriano Gillermo Green, a quien tuve el privilegio de tener como profesor en el Seminario, publicó en nuestro país un libro que representa un ataque directo contra los líderes evangélicos que están predicando un “evangelio” saturado de errores: humanismo, materialismo y superstición. El libro es una recopilación de artículos que este hermano ha estado publicando durante los últimos 10 años y denuncia sin reparos el error que se ha introducido en muchas iglesias llamadas evangélicas y menciona los nombres de los falsos profetas y falsos apóstoles que están promoviendo el error en detrimento de muchas almas y causando afrenta ante la multitud de incrédulos que son testigos por televisión de sus artimañas y sus fraudes. La situación es tal, que una serie de reportajes en la principal televisora nacional expuso parte del negocio que a partir de la “fe” de incautos se está realizando.

Pero no solo estos escándalos tan notorios afectan la conciencia de los creyentes, sino las situaciones que ocurren en las iglesias locales, asuntos que se ocultan, pecados que no se tratan bíblicamente, falacias que se predican y que las personas no saben si deben combatir o soportar.

Muchos creyentes se enfrentan a esta triste realidad con un sentimiento de impotencia y de incertidumbre porque no saben cómo actuar en tales situaciones, saben que las cosas están muy mal y sin embargo no se atreven a pronunciarse al respecto porque han sido enseñados por mucho tiempo que no deben juzgar y que incluso es muy peligroso juzgar a los líderes por son los “ungidos del Señor”. Los falsos maestros se han dedicado, (de manera muy conveniente para ellos) a enfatizar esta enseñanza y de intimidar al pueblo con tales enseñanzas.

En realidad esto no es nada nuevo, la misma actitud tomaron muchos en el siglo 16 cuando Lutero expuso las 95 tesis. El ejemplo más claro de esto fue el ilustre Erasmo de Roterdam, quien aún reconociendo los errores de Roma, escribió a Lutero para disuadirle de su enfrentamiento con el papado.

Espero poder aclarar un poquito la enseñanza bíblica con respecto al juzgar, que es lo que ha incomodado a algunos para no pronunciarse contra el error y el mal proceder de los obreros fraudulentos.

La Real Academia Española de la Lengua define:

JUZGAR (Del lat. iudicāre).

1. tr. Dicho de la persona que tiene autoridad para ello: Deliberar acerca de la culpabilidad de alguien, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente.

2. tr. Formar opinión sobre algo o alguien.

3. tr. Fil. Afirmar, previa la comparación de dos o más ideas, las relaciones que existen entre ellas.

Como podemos ver, por las tres acepciones que esta palabra tiene en español, la pregunta correcta no debería ser si debemos o no debemos juzgar, sino más bien en qué circunstancias debemos hacerlo y en cuáles circunstancias deberíamos abstenernos de emitir juicio.

Es claro que hay una clase de juicio que solo pertenece a Dios como Juez de toda la tierra: I Crónicas 16.33, Salmos 50.4, Salmos 76.9, Salmos 96.13, Salmos 98.9, etc. Pero Dios desde antiguo estableció la necesidad de juzgar, porque el pueblo de Dios necesita que sus líderes les orienten y sepan determinar cuáles son las acciones correctas y cuáles las incorrectas, el pueblo necesita ser instruido, corregido y reprendido a veces también y todo esto debe hacerse conforme a la Palabra de Dios.

Moisés lo hacía. (Éxodo 18.13)

Moisés estableció ancianos que le ayudaran a juzgar (Éxodo 18.24-26)

Los reyes debían juzgar, Salomón pidió sabiduría específicamente para esta labor. (I Reyes 3.9)

Este tipo de juicio es correcto y necesario porque el pueblo de Dios necesita ser orientado.

Ezequiel 44:23 dice:

Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio.

Jeremías 3:15

y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.

¿Cómo harán los líderes del pueblo de Dios para hacer esto?

Lo harán por medio de la enseñanza clara de la Biblia:

2 Timoteo 3:16-17

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Las Sagradas Escrituras deben ser la base para la cualquier enseñanza, confrontación, corrección e instrucción. No debe realizarse un juicio basándose en opiniones, preferencias o gustos personales sino midiendo con el estándar y norma de la Biblia.

Los apóstoles nos dieron el ejemplo al denunciar a los falsos maestros, porque Cristo mismo advirtió de los lobos vestidos con piel de oveja que vendrían (Mateo 7.15)

Es interesante notar que aunque en varias ocasiones los apóstoles nos exhortan a animar y sostener al hermano débil en la fe y a procurar restaurar al que ha caído en pecado, tal tolerancia nunca se muestra para con el que llamándose cristiano vive como un impío de forma impenitente, ni con el que predica un falso evangelio. (Cf. Rom. 14.1 vs. I Cor. 5.11, Gálatas 1). Del mismo modo, tenemos que diferenciar entre la actitud que tomamos al discutir entre hermanos de diferentes denominaciones sobre asuntos doctrinales menores que interpretamos de forma diferente, y la actitud que debemos tener contra los falsos maestros que dañan la imagen de Cristo y Su evangelio.

La pureza doctrinal ha de ser defendida con ardor.

Judas 3 dice:

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Vemos que no hay tolerancia para la herejía porque Pablo exhorta a Tito y a Timoteo al respecto de los falsos maestros y Pedro y Judas también lo hacen en sus epístolas. (I Tim. 5:20, Tito 3.10, II Pedro 2.1, Judas 1-4)

No solo se deben enfrentar a los que causan divisiones predicando herejías, sino también a los hermanos que se estén desviando del buen camino. Pablo confrontó a Pedro por causa de su mala actitud, según se describe en Gálatas 2.11 y Santiago nos anima a hacer volver al hermano de su error (Santiago 5.19-20)

Aún más, Juan prohíbe el compañerismo con alguien que predica una doctrina que no es conforme a lo establecido en la Biblia, para no participar de su pecado. (II Juan 1.10-11)

Todo esto nos lleva a la necesidad de explicar cuándo es que el juzgar no es permitido por Dios.

Santiago 4.11-12

11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. 12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Mateo 7:1-5

1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Este tipo de juicio, que debe evitarse a toda costa, no se refiere al juicio válido y necesario en cuanto a lo que está bien y está mal, entre la verdad y el error. Este es un juicio en el cual las personas tienden a compararse con otros y a menospreciar a otros para exaltarse ellos mismos. Además está asociado a la murmuración, es decir, no se enfrenta al hermano con su pecado, sino que se le critica con afán destructivo, sin amor por la Verdad, sin amor por el hermano en pecado.

Esto también nos habla de la consideración de que hay muchas cosas sobre las cuales es preferible callar, para no dañar la reputación de otros, sino procurando el bienestar de todos y considerando las debilidades de cada uno, soportándonos unos a otros (Efesios 4.2, Col. 3.13). Esto es muy útil para conservar la paz en la iglesia local que funciona como familia. Igual en el trato entre iglesias y denominaciones cristianas debemos aplicar este principio de respeto siempre y cuando las diferencias sean sobre cuestiones “no esenciales”, siguiendo la admonición de Agustín de Hipona “en lo esencial unidad, en lo no esencial libertad, en todo caridad”. Pero el mismo que acuñó tal frase, contendió ardientemente con Pelagio por su herejía.

Si estos textos que nos mandan a no juzgar no se interpretan apropiadamente admitiríamos una contradicción, porque por una parte estamos llamados a juzgar y por otra parte estamos llamados a no juzgar.

El mismo Señor que nos manda a abstenernos de juzgar, en una ocasión diferente nos manda a juzgar.

Juan 7:24

No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Los líderes en las iglesias están llamados a juzgar para el bien del pueblo de Dios, para orientar, para evitar que el rebaño se extravíe y tropiece. Todo cristiano está llamado a contender por la pureza del Evangelio y a defender como un soldado el honor de Jesucristo.

Sería una irresponsabilidad de parte de los líderes cristianos callar cuando los lobos merodean, permanecer callados amparándose en la excusa del amor y de la tolerancia. El pastor debe estar dispuesto a dar su vida en defensa del rebaño, siguiendo el ejemplo de Cristo, y esto muchas veces implica enfrentar y confrontar a personas que son admiradas por la mayoría.

El apóstol Pablo sufrió algo parecido cuando realizó su labor de confrontación a las iglesias en Galacia.

Gálatas 4:16

¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?

Debemos estar dispuestos a ir a las últimas consecuencias por defender la Verdad de Dios.

Ahora bien, sabemos que es común en las iglesias anatemizar a los que no son de su propia convicción o denominación. Todos los pastores utilizan el pasaje de Gálatas 1 para sostener a su iglesia bajo amenaza de que no deben escuchar un “evangelio diferente” y así repiten y advierten a sus feligreses que se cuiden de atender a “otro evangelio”. El asunto grave aquí es que el anatema cae sobre todo aquel que predica un Evangelio diferente al que Pablo anunció, no sobre los que difieren con una opinión particular. Y esto nos lleva a la necesidad imperiosa de revisar si el Evangelio que estamos predicando y defendiendo es el mismo que Pablo y los apóstoles predicaron y por el cual estuvieron dispuestos a morir. En conclusión, debemos clamar al Señor para que podamos juzgar con justo juicio y reflexionar si estamos predicando el Evangelio correctamente, lo cual se comprueba si este Evangelio está transformando vidas de pecadores que ahora viven para Dios y se deleitan en Él.

Share this:

Digg

MATERIAL DE ELCAMINOANGOSTO.ORG

lunes, 3 de enero de 2011


Se refiere Romanos 9 a Elección solamente al pueblo de Israel? Predestino Dios a quienes se salvarian y quienes no?

de Joan Rodz, el Sábado, 08 de mayo de 2010 a las 23:10
Existe gran discusion en el ambito cristiano a si la eleccion y predestinacion es una doctrina biblica o es una herejia decir que Dios eligio quienes se salvarian y quienes no, si Cristo murio por toda la humanidad o solo por los elegidos, este es mi pequeño aporte para el entendimiento de estas doctrinas .

LA ELECCIÓN
Romanos 9:11(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama)
12se le dijo: El mayor servirá al menor. 13Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
14¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 17Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. 18De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.

Claramente esta palabra demuestra la eleccion de Dios, el eligio en ese caso particular a Jacob y a Esau lo desecho.

Ahora despues de leer este texto ¿ acaso es injusto Dios por endurecer a faraon? Fue injusto Dios al amar a Jacob y Aborrecer a Esaú??? Fijese bien, ninguno habia nacido y Dios amo a Jacob Antes de nacer y aborrecio a Esaú antes de nacer. En que se baso Dios para elegir? No lo sabemos es un misterio no revelado en su palabra pero no lo negamos porque es claramente revelado en la escritura al igual la santa trinidad es revelada en la escritura aunque es algo no entendido completamente en nuestro entendimiento. Ese tipo de eleccion es un caso particular? O Dios eligio a todos los que seriamos salvos y a todos los que se perderian? Continuemos...


Fijese en el versiculo 11: "pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras SINO POR EL QUE LLAMA"

Ahora bien fijense en estos versiculos del mismo capitulo 9:

19Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? 21¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? 22¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, 23y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, 24a los cuales también ha LLAMADO, esto es, a nosotros, NO SÓLO de los judíos, SINO TAMBIEN de los GENTILES?

Israelitas dice el mismo Pablo que no son todos los que descienden segun la carne de Israel (jacob) ni por ser descendientes de Abraham son todos hijos, versiculos :

6No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, 7ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. 8Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.

En conclusion la palabra enseña que Israel y que descendientes de Abraham son todos los Escogidos llamese judios o gentiles, todos los que fuimos y son llamados a ser salvos por GRACIA POR MEDIO DE LA FE EN NUESTRO AMADO SEÑOR JESUCRISTO...

TODOS LOS CREYENTES GENUINOS DE CRISTO SOMOS CONTADOS HIJOS DE ABRAHAM EL PADRE DE LA FE, Y FUIMOS ELEGIDOS Y PREDESTINADOS DESDE ANTES DE LA FUNDACION DEL MUNDO...
Joan Rodz

Reflexion sobre Ezequiel 36. 25


Ezequiel 36:25

"Esparciré sobre vosotros agua limpia y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré 26Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27Y pondré dentro de vosotros Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra."

LOS QUE VERDADERAMENTE SON NACIDOS DE NUEVO:

1.DIOS CONSTANTEMENTE LOS LIMPIA DE SUS INMUNDICIAS Y PECADOS
2.DIOS LOS LIMPIA DE SUS IDOLOS
3.DIOS LES DA UN CORAZON NUEVO
4.DIOS LES DA EL ESPIRITU SANTO
5.DIOS LES QUITA EL CORAZON DE PIEDRA
6.DIOS LES DA UN CORAZON DE CARNE
7.DIOS HACE QUE ANDEN ES SUS ESTATUTOS
8.DIOS HACE QUE GUARDEN SUS PRECEPTOS
9.DIOS HACE QUE LOS PONGAN POR OBRA.

AHORA, CON UNA PROMESA TAN GRANDE Y BELLA DE DIOS, SERA QUE SE PIERDE LA SALVACIÓN???
SINCERAMENTE NO CREO... PERO OJO ESA PROMESA ES SOLO PARA LOS NACIDOS DE NUEVO...

ROMANOS 8
1Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.


28Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

martes, 8 de septiembre de 2009

Dura es esta palabra ¿quien la puede oir?



Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?


Juan 6:55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. 57Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí. Palabras de vida eterna60Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? 61Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: ¿Esto os ofende? En la actualidad, muchos en iglesia cristiana es de oidos sensibles y faciles de ofender. Es impresionante como a veces otros hermanos se sienten ofendidos con la mismisima palabra de Dios...Esto ocurre debido a que en muchas iglesias solo se les predica amor, bendición y cosas agradables al oyente, y eso pasa porque muchos pastores y lideres se preocupan mas por tener las butacas llenas antes que tener una congregacion de ovejas buscando santidad fervorosamente.(2tim.3:1-5) Y predicando solo la parte mas bonita del evangelio nadie se ira ofendido. No quiero decir con esto que el amor de Dios y sus bendiciones no deban predicarse, pero el pastor debe velar por la vida espiritual de sus ovejas y el pastor que solo se preocupa por agradar "oidos con comezon de oir" (2 Tim.4:3) es un pastor negligente.(1Ped5:2)(Zac11:17, Jer23:1).Pero lamentablemente en estos postreros dias abundan ese tipo de pastores asalariados que por no ofender a sus oyentes solo le hablan sobre una sola de las tantas facetas del evangelio, ignorando imitar a Cristo que vino a decir la verdad sin hacer concesion de ella. Porque nuestro señor nunca dudo en confrontar el pecado de su pueblo ni dudo en reprender a los fariseos y saduceos, con la motivacion de producir arrepentimiento en ellos cosa que muchos de ellos no conocieron.Pero hoy en dia con tanta falta de discernimiento y con tanta ceguera espiritual se a olvidado el ministerio de la exortacion, ministerio para muchos ofensivo pero necesario en la disciplina de una iglesia.Amado hno no se ofenda cuando su pastor o su hno lo exhorte biblicamente, recuerde que el fin de la reprension no es criticar sino hacer volver a la razon al cristiano cuando este este tomando un camino errado, recuerde que es de sabios rectificar.(Prov 12:1) y es de sabios aceptar la correccion. Y usted amado hno o pastor recuerde que la reprension debe ser en amor no con desprecio o con altivez, ni por contender (2Tim2:24) sino con amor y usando la regla de oro que nos dio nuestro Sr Jesus."Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas." Mateo 7:12Amado Ministro recuerde que por la verdad murio Cristo, predique con ella por delante. Y no para agradarle al hombre sino a Dios"Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, 4sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones." (1Tes2:3,4)Joan Rodz Siervo del Dios Altisimo

sábado, 1 de agosto de 2009

Es correcto juzgar de acuerdo a la biblia???

¿ES CORRECTO: Juzgar De Acuerdo a La Biblia?
Delatar Errores, Decir Nombres, Denunciar Falsas Doctrinas
Muchos hoy en día creen que es incorrecto delatar el error y decir nombres. Los liberales siempre han parecido creer esto, pero en tiempos recientes ha sido expuesto ampliamente por evangélicos y carismáticos. Ahora estamos viendo ese error fatal siendo declarado por esos que profesan ser fundamentales bíblicos. Esos que creen fielmente en exponer o delatar el error de acuerdo a la Biblia, ahora están siendo ampliamente denunciados y acusados de ser descorteses y faltos de amor. En este escrito pretendemos presentar la enseñanza que la Biblia guarda en este tema de vital importancia.

I. Es Correcto Practicar El Juicio Bíblico
Uno de los versículos malamente usados de la Biblia es, "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). Cada versículo de la Escritura debe ser leído en su contexto, si vamos a entender propiamente su significado. En los versículos 2-5 del mismo capítulo es evidente que el versículo 1 se refiere a juicio hipócrita. El hermano que tiene una viga en su propio ojo no debe juzgar a otro que tiene una paja en el suyo. La enseñanza es clara, usted no puede juzgar a otro de su pecado si usted es culpable del mismo pecado.
Esos que se aferran a "No juzguéis, para que no seáis juzgado," al condenar a esos que delatan el error, deberían leer el capítulo entero. Jesús dijo, "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas...." (v. 15). ¿Cómo podemos conocer a los falsos profetas si no los juzgamos de acuerdo a la Palabra de Dios? Si conocemos a los falsos profetas, ¿cómo podemos des prevenir a las ovejas de esos "lobos rapaces?" A través de toda la Biblia encontramos la enseñanza de que debemos identificarlos y delatarlos.
"Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos" (Mateo 7:16-17). ¿Dijo acaso el Señor que no podíamos juzgar el árbol (persona), por el fruto de su vida y su doctrina? Ciertamente no, porque no pudiéramos saber sin juzgar. Todo juicio debe hacerse en las bases de la enseñanza bíblica, y no acuerdo a caprichos ni prejuicios.
"No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7:24). Aquí el Señor nos manda que "juzguemos con justo juicio" el cual es únicamente basado en la Palabra de Dios. Si el juicio se realiza bajo alguna otra base, no siendo la Palabra de Dios, es una transgresión de Mateo 7:1. El diccionario dice que un juez es "uno que declara la ley". El cristiano fiel debe discernir o juzgar de acuerdo a las bases de la inspirada ley de Dios, la Biblia.
Un fornicario es descrito en 1 Corintios 5:1-13. Pablo "juzgó" (versículo 3) al hombre a pesar de que estaba ausente, y dijo a la iglesia de Corinto que deberían "juzgar" (versículo 12) a los que estaban dentro. La palabra griega para "juzgar" es la misma en Mateo 7:1. Pablo no faltó a "no juzguéis, para que no seáis juzgado" al juzgar al hombre, ni en instruir a la iglesia a juzgar también. Todo este juicio fue de acuerdo a la Palabra de Dios.
Una persona que es capaz de discernir entre el bien y mal, tiene por lo menos uno de los mayores signos de madurez espiritual. "Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5:14). W.E. Vine, dice acerca del significado de "discernir", "una distinción, una clara diferenciación, discernimiento, juicio; se traduce 'discernir' en 1 Corintios 12:10 discernimiento de espíritus, juzgando por evidencias si es que son de Dios o son del maligno". Strong también está de acuerdo en que significa juzgar.
Esos que no desean o son incapaces de discernir o juzgar entre lo bueno y lo malo, están de esa forma revelando ya sea su desobediencia o su inmadurez.

II. Es Correcto Denunciar a Los Falsos Maestros
Los falsos maestros son libres para esparcir sus venenosas doctrinas hoy en día, debido a que hay una conspiración de silencio entre muchos creyentes de la Biblia. A estos lobos con vestidos de ovejas se les facilita saquear el rebaño, y así, destruir a muchos.
Juan el Bautista llamó a los fariseos y saduceos (los líderes religiosos de ese día) "generación de víboras" (Mateo 3:7). Hoy en día, podríamos ser acusados de ser faltos de amor, descorteses y anticristianos.
Jesús dijo a los fariseos religiosos: "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Para muchos evangélicos y otros profesantes cristianos, este sería un lenguaje inaceptable en nuestros días, pero es el lenguaje bíblico y viene de la boca del Ungido de Dios.
Parado frente a frente con esos falsos maestros, Jesucristo, el Hijo de Dios, les llamó "hipócritas", "guías ciegos", "sepulcros blanqueados", "serpientes", y "generación de víboras" (Mateo 23:23-34). Sin embargo, se nos dice que debemos tener compañerismo con esos cuyas doctrinas son justo tan anti bíblicas como las de esos fariseos. Algunos que dicen ser cristianos creyentes de la Biblia insisten en trabajar con católicos romanos y otras asociaciones heréticas. Y, nosotros no debemos señalarlos por su compromiso.
Cerca del comienzo de Su ministerio: "Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado" (Juan 2:13-16). Nuestro Salvador se presenta hoy en día como alguien manso, humilde y amoroso aún con los falsos maestros, lo cual es completamente falso. Cuando trató con los falsos maestros y profetas, sus palabras fueron ásperas y sus acciones claras.
Cerca del final de su ministerio público, Cristo encontró la necesidad de limpiar el templo una vez más. La denuncia de las falsas doctrinas es un trabajo interminable. Al mismo tiempo Él dijo: "Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Marcos 11: 17). ¿Hay alguna diferencia hoy? Los ladrones entran a la casa de Dios y roban al pueblo de Dios, su Biblia y ponen su perversa traducción en su lugar. Al tiempo este grupo de ladrones roban a la gente su doctrina de separación y de santificación. Luego se hace difícil distinguir la diferencia entre la gente de Dios y el mundo. Con toda honestidad, ¿No deberíamos delatar a esos ladrones (falsos maestros)?
En nuestros días, estos falsos maestros han entrado a las iglesias con sus libros, música, literatura, películas, psicología y seminarios, y han cambiado la casa de Dios en una cueva de ladrones. Es tiempo de que los hombres de Dios se levanten y expongan esos errores para que todos los conozcan.



La Biblia Nos Exhorta a Exponer El Error
Debemos PROBARLES. "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Juan 4:1). Toda doctrina y maestros deben de ser probados de acuerdo a la Palabra de Dios. "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8:20). Cada mensaje, mensajero y método debe ser juzgado de acuerdo a la Palabra de Dios. La iglesia de Éfeso fue aprobada porque habían "probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos" (Apocalipsis 2:2). La iglesia de Pérgamo fue reprendida porque toleraba a los que tenían "la doctrina de Balaam" y "la doctrina de los Nicolaítas, la que yo aborrezco" (Apocalipsis 2:14-15). No es correcto tolerar falsos maestros, pero deben ser probados con la Palabra de Dios, y denunciados. Por su puesto, los que quieren desobedecer la Palabra de Dios, buscarán por todos los medios de evitar esta enseñanza.
Debemos MARCARLOS y APARTARNOS de ellos. "Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos" (Romanos 16:17). Esos cuya conducta y enseñanza contradicen la Palabra de Dios deben de ser señalados y evitados. Esto requiere discernimiento y juicio en la luz de la Biblia. Los ecuménicos, nuevos evangélicos y otros fundamentalistas comprometidos resistirán cualquier esfuerzo por obedecer esta Escritura. Solamente de acuerdo a la Palabra de Dios deben ser marcados y evitados.
Debemos REPRENDERLES. "Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe" (Tito 1:13). Esto fue escrito a Tito, porque había algunos yendo de casa en casa trastornando con sus falsas doctrinas (Tito 1:10-16). Oral Roberts, Bennie Hinn, Pat Robertson, y otros están trastornando casas enteras con sus falsas doctrinas hoy en día. ¿Debemos sentarnos silenciosos, mientras lo hacen, sin reprender y amonestar a la gente de su enseñanza? No, el fiel siervo del Señor debe ser "retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen" (Tito 1:9).
Debemos de NO TENER COMPAÑERISMO con ellos. "Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas" (Efesios 5:11). Reprender significa "censurar, condenar, encontrar faltas, reprender, y refutar". ¿Cómo podemos obedecer esta Escritura sino hasta que les probamos de acuerdo a la Palabra de Dios?
Debemos de ALEJARNOS de ellos. "Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros" (2 Tesalonicenses 3:6). Debemos de alejarnos de esos cuya doctrina y conducta no se conforma a la Palabra de Dios. El contexto claramente muestra que la obediencia a la sana doctrina es lo que Pablo tiene en mente, por lo que dice: "Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano" (2 Tesalonicenses 3:14-15). Pablo amonestó a Timoteo para "que se alejara" de esos que "no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad" (1 Timoteo 6:3-5).
Debemos EVITARLOS. Refiriéndose a estos últimos días, dice que algunos vendrán y "que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita" (2 Timoteo 3:5). Como podríamos alejarnos de ellos si no los identificamos, y esto requiere que su mensaje sea comparado a la Palabra de Dios. Este es el trabajo del verdadero predicador: "Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina" (2 Timoteo 4:2). Este es usualmente una impopular e ingrata tarea pero es el deber del hombre llamado de Dios.
NO debemos RECIBIRLOS en nuestras casas. "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras" (2 Juan 10-11). No hay duda de que Juan está hablando de "cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo..." (Versículo 9). Por radio, TV, música y literatura, los falsos profetas son traídos a los hogares de muchos cristianos hoy en día. ¡Esto no debe ser así!
Debemos RECHAZAR LOS HEREJES. "Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo" (Tito 3:10). Debemos rechazar a esos que niegan la redención por la sangre de Cristo. Hay muchos que niegan esta o alguna otra doctrina de la Palabra de Dios. Si no responden a la exhortación, deben de ser desechados.
Debemos tener cuidado de esos que predican otro evangelio. Pablo advirtió acerca de esos que predicaban "a otro Jesús...otro espíritu...otro evangelio" (2 Corintios 11:4). ¿Cómo podemos conocerlos si no juzgamos su Jesús, su espíritu y su evangelio por la Palabra de Dios? Pablo llamó a dichos predicadores: "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" (2 Corintios 11:13). Pablo explica en versículos 14-15 que estos predicadores son ministros de Satanás. El hombre llamado de Dios debe ser tan fiel hoy en día en delatar a estos ministros de Satanás.
Pablo advirtió a los Gálatas acerca de esos que quieren "pervertir el evangelio de Cristo". Dijo también: "Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema" (Gálatas 1:6-9). Multitudes el día de hoy están predicando un evangelio pervertido. Esos que predican salvación por bautismo, o por obras, están enseñando un evangelio pervertido. Los carismáticos, católicos, muchos evangélicos, y muchos "fundamentalistas" están predicando un evangelio pervertido. Y peor aún, se supone que debemos cooperar con ellos en evangelismo y trabajo cristiano, de acuerdo con muchos. Si no exponemos y delatamos a estos falsos profetas, entonces estamos traicionando a Jesucristo y su evangelio.
Debemos SEPARARNOS de ellos. "Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré" (2 Corintios 6:17). Esto lo aclara todo. El pueblo de Dios, debe salir de entre la apostasía y error religioso. ¿Cómo puede un creyente de la Biblia permanecer al Concilio Nacional o Concilio Mundial de Iglesias? ¿Cómo pueden pertenecer los supuestos evangélicos y fundamentalistas, a no ser por su rebelión a la Biblia?

III. Es Correcto Mencionar Nombres
Muchos erróneamente creen que es equivocado delatar el error y nombrar al maestro culpable; pero se equivocan de acuerdo a la Biblia.
Pablo nombró a Pedro públicamente. Pedro era culpable de prácticas no escriturales. "Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar...Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?" (Gálatas 2:11-14). Si la pureza e integridad del evangelio está en peligro, no tenemos otra opción más que delatar el error y nombrar al culpable.
Pablo nombró a Demas por amar el mundo. "...Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica...." (2 Timoteo 4:10). Esos que traicionan la causa de Cristo por una vida mundana y placeres deben de ser nombrados y delatados.
Pablo nombró a Himeneo y Alejandro. Pablo dijo a Timoteo "Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar" (1 Timoteo 1:18-20). Los verdaderos sirvientes de Dios deben militar la buena milicia, y nombrar a esos quienes se han apartado de la fe que fue una vez dada a los santos. Pablo no está aquí discutiendo la fe de la salvación sino la fe como un sistema de doctrina. Estos hombres habían naufragado en esto y Pablo los denunció y mencionó sus nombres.
Pablo nombró a Himeneo y Fileto. Dijo a Timoteo que "estudiara" para poder usar "bien" la "palabra de verdad. Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos." (2 Timoteo 2:15-18). Las falsas doctrinas trastornan la fe de algunos, por lo cual esos que las proclaman deben de ser denunciados.
Pablo nombró a Alejandro el calderero. "Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras" (2Timoteo 4:14-15). Es claro que esto no es un problema personal, sino un problema doctrinal. Alejando había opuesto a la doctrina y palabras de Pablo. Era un enemigo de la verdad. Los ministros de Dios tienen el mismo problema cada día. Predican la verdad, luego los miembros se van a la casa y escuchan esa fe disputada por el radio y predicadores de televisión. A menudo estos falsos profetas están mandando sus publicaciones a las casas de los miembros de iglesias fundamentales. Luego el hombre de Dios se supone que debe tener su boca cerrada, de acuerdo a lo que muchos creen. Sólo un cobarde puede guardar silencio mientras la verdad de la Biblia esta en ataque.
Juan nombró a Diótrefes. "Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe" (3Juan 9). Juan relató cómo este hombre parloteaba contra ellos con "palabras malignas" (v. 10). Dice más adelante: "Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios" (v. 11). No es incorrecto nombrar a esos cuya doctrina y prácticas son contrarias a la Palabra de Dios.
De hecho, la completa Biblia abunda en ejemplos de falsos profetas siendo nombrados y denunciados. En estos días sólo se habla de amor, usándolo como excusa para no delatar el error, -"no es realmente amor bíblico, sino es un sentimentalismo satánico."
Moisés nombró a Balaam. Vea Números 22-25. Pedro nombró "el camino de Balaam... el cual amó el premio de la maldad" (2 Pedro 2:15). Balaam era un profeta que estaba en la obra por dinero, justo como muchos de los profetas de TV de nuestros días. Ruegan por dinero y viven como reyes, mientras multitudes de gente inocente les manda su dinero. Están siempre edificando colegios, hospitales, redes de televisión, y parques de diversión que tienen un resbaladero de agua para Jesús. Luego se supone que debemos mantener nuestra boca cerrada acerca de estos charlatanes religiosos. ¿Cómo podemos estar en silencio y permanecer en la verdad de Dios?
Judas expuso "el error de Balaam" (Judas 11). Juan mencionó "la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2:14). Esto llega precisamente al corazón del asunto, concerniente a la doctrina de la separación. Balaam nunca maldijo a Israel aún cuando quería la recompensa que se le había ofrecido. Los hombres de Israel comenzaron a "fornicar con las hijas de Moab... invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses" (Números 25:1-2). ¿Por qué hicieron esto? Porque Balaam enseñó a Balac como romper la barrera de separación entre los moabitas y los israelitas. Sabemos esto porque está rectamente establecido en Apocalipsis 2:14 y en Números 31:16. Esto dio como resultado la muerte de 24,000 hombres bajo el juicio de Dios.
Los falsos maestros están rompiendo la barrera de separación entre la gente de Dios y la falsa religión. Hay muy poca predicación y enseñanza en la doctrina de separación. Balaam rompió la barrera de separación al causar que los hombres de Israel cometieran fornicación con las mujeres de Moab. Rompió la doctrina de separación eclesiástica causando a los hombres de Israel inclinarse a Baal. Esto trajo maldición sobre Israel. Hasta que regresemos a enseñar la verdad acerca de la separación personal y eclesiástica, podemos esperar detener la destrucción que estamos teniendo hoy.
Tal parece que existe la creencia de que alguna gente es muy poderosa como para ser denunciada o nombrada. Hombres en altos lugares, pastores de iglesias gigantes y esos con grandes audiencias en radio y televisión creen que están sobre toda crítica. Cualquier cosa que digan o hagan, no importa que tan contraria de la Biblia sea, se supone que es correcta. Nada debe estar arriba de la verdad.
Natán identificó a David. Había un hombre en un lugar muy alto que era un adultero secreto. Seguramente este hombre, quién tenía el puesto de oficial más grande del reino, no podía ser reprendido por un simple e impopular profeta. Natán fue a la presencia de David, reveló el pecado en forma de parábola, luego dijo al enfurecido David, "Tu eres aquel hombre..." (2 Samuel 12:7).
Jehú hijo de Hanani nombró al rey Josafat. En varias formas Josafat fue un buen rey, pero equivocadamente olvidó practicar la separación. Causó que su hijo se casara con la hija del rey Acab. Vea 2 Crónicas 18:1; 21:1-6. Hizo una alianza con Acab y fue a la batalla contra Ramot de Galaad con él (2 Crónicas 18). Jehú hijo de Hanani dijo al rey Josafat: "¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?" (2 Crónicas 19:2). Aquí hay una pregunta para los no separados: "¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová?"
Sí, es correcto delatar el error y nombrar a esos que están en error. Es correcto "contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas 3). Fue una vez pronunciado y nunca ha sido llevado para revisión. Debemos mejor cuidarnos de los "falsos maestros... que introducirán encubiertamente doctrinas destructoras" (2 Pedro 2:1). Los mensajeros fieles advertirán a las ovejas acerca de estas herejías, y les identificarán por su nombre. No es suficiente hacer alusión sutilmente hacia ellos, si no los corderos jóvenes no entenderán y como consecuencia serán destruidos por los lobos.

jueves, 16 de julio de 2009

La Marca 666





La Marca
La marca del anticristo
Una novedad en este mundo
Estimado lector: no podemos asegurar a ciencia cierta que este método sea "la marca de la bestia", quizás éste es el comienzo de algo que vendrá después, pero por los detalles que mostramos a continuación basados en la Palabra de Dios podemos decir que este es el camino o el método por donde se asomará la profetizada "marca" anunciada por el Apóstol Juan en el libro del Apocalípsis escrito entre los años 81-96 apróx. después de Cristo y por Daniel en el Antiguo Testamento en el año 536 apróx. antes de Cristo.
Es un implante del tamaño de un grano de arroz y viene como una novedad "ventajosa" que eliminará cualquier necesidad de usar documento, dinero e incluso historiales médicos en papel. Ya es usado como inhibidor de secuestros por empresarios en el mundo entero. Y es muy probable que usted lo use, por sus ventajas y por imposición del sistema.
La empresa Motorola es la que está produciendo el microchip para Mondex Smartcard que desarrolló varios implantes en humanos usando el bio-chip.Transponder es un sistema de almacenamiento y lectura de información en un microchip, cuya lectura se da en ondas similares a las de control remoto.El bio-chip mide 7mm de largo y 0.75mm de ancho, (grano de arroz). Contiene un transpondedor y una batería de Litio recargable. La batería es recargada por un circuito de termopar que produce una corriente eléctrica con fluctuaciones de la temperatura del cuerpo.
Muchísimas corporaciones en diferentes países estan involucradas distribuyendo este sistema.Están siendo usados otros sistemas de Smartcard en favor de Mondex, especialmente desde que Mastercard compró una participación del 51% apostando a la compañía.
¿Dónde se coloca el biochip?
Estas empresas gastaron más de 1,5 millones de dólares en estudios, sólo para saber cuál era el mejor lugar para colocar este bio-chip en el cuerpo humano. Y sólo encontraron dos lugares satisfactorios y eficientes LA CABEZA, debajo del cuero cabelludo, y la parte detrás de la mano, específicamente la MANO DERECHA."Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente". APOCALIPSIS 13:16 "Y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre". APOCALIPSIS 13:17 Están siendo producidos actualmente, un billón de bio-chips Mondex por año, y ya estuvieron en producción durante por lo menos un año. Se descubrió que si el chip estuviese en una tarjeta, habría algunos problemas serios. El chip podría ser cortado e informaciones serían cambiadas o falsificadas. Los valores podrían ser alterados, robados o perdidos. Después de la implantación de la tarjeta, esta misma debería salir de uso dentro de algunos años (1 a 2 años, o un poco más).En fin, el "Dinero Vivo" no será más seguro de aquí en más para el comercio en general. Pero hay una solución para este problema, adoptada por la empresa Motorola:El implante del bio-chip se realizara en la mano derecha o en la cabeza.De donde no podrá ser sacado después de realizado el implante. Si fuese extraído quirúrgicamente, la pequeña cápsula se quebraría y el individuo será contaminado por el Litio, contenido químico en la micro batería, y luego el Sistema de Posicionamiento Global (por satélite) detectaría si fue retirada, colocando a la policía en alerta.
Delo a conocer
Si le ha interesado este estudio, póngalo en conocimiento del mayor número de personas que pueda, pues aquél que tuviere la marca de la bestia no será salvo cuando Jesucristo vuelva por segunda vez.
9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. APOCALIPSIS 14:9-11"Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará". DANIEL 12:4Puede verificar esta información en los siguientes enlaces:

miércoles, 24 de junio de 2009

El Sermon de Holywood


Bienaventuranzas del Mundo.

Bienaventurados los listos que engañan a medio mundo, porque ellos serán triunfadores.
Bienaventurados los ricos y famosos porque disfrutarán las riquezas de este mundo y de la vida.
Bienaventurados los exitosos y triunfadores porque no hay obstáculo que se les oponga.
Bienaventurados los campeones porque no saben lo que es la derrota.
Bienaventurados los que piensan positivo porque todo lo que proclaman recibirán.
Bienaventurados los que confían en sí mismos, gócense y disfruten de los Óscares y de los Grammy’s que merecen sólo los triunfadores.
Felices los que han salido de la pobreza y de la mediocridad porque de ustedes son los reinos de este mundo.


Atentamente, sus maestros de la Prosperidad.